lunes, 26 de septiembre de 2016

Siete días navegando con Mujeres Rumbo a Gaza, por Yudit Ilany

Durante ocho años activistas internacionales han tratado de romper simbólicamente una década de bloqueo israelí contra la Franja de Gaza. En 2008, la marina israelí dejó atravesar a dos flotillas. Dos años más tarde, los comandos israelíes mataron a diez activistas en el Mavi Marmara.

Diario de a bordo

Durante ocho años activistas internacionales han tratado de romper simbólicamente una década de bloqueo israelí contra la Franja de Gaza. En 2008, la marina israelí dejó atravesar a dos flotillas. Dos años más tarde, los comandos israelíes mataron a diez activistas en el Mavi Marmara.

Cada año desde entonces los y las activistas han intentado atravesar con nuevas flotillas, todas las cuales han sido detenidas por Israel. Este año la coalición de la Flotilla de la Libertad lanza Mujeres Rumbo a Gaza con una flotilla de dos barcos llamados Amal-Esperanza y Zaytuna-Oliva. La reportera de Israel Social TV, Yudit Ilany, está navegando en el velero Zaytuna-Oliva. Este es su cuaderno de viaje de la primera semana.

Hemos resumido el diario de Yudit. La serie multimedia completa se encuentra en la página Facebook de Social TV’s Facebook page.

Día 1 —Barcelona

El velero Amal-Esperanza, atracado en Barcelona. (Yudit Ilany)

Hace calor y humedad. El sol abrasa, pero Barcelona es increíble y se olvida fácilmente. No porque sea una ciudad preciosa –que lo es– sino ante todo por el inspirador grupo de activistas en esta ciudad. Personas que te inspiran esperanza no solo con sus palabras, sino con sus acciones y dedicación. Y su amabilidad.

El festival en torno al lanzamiento de la flotilla, con sus artistas, músicos e intérpretes, es una feliz y ruidosa mezcla de arte, ideología y saber vivir. El público es una fantástica simbiosis de gente y creencias de todo tipo, y algún que otro turista, muchos de los cuales visitan la ciudad durante la fiesta de Eid al-Adha.

Y luego están los demás: en Barcelona y tras haber recorrido una difícil ruta desde el campamento de refugiados de Yarmouk en Siria, vive el joven Muhammad, cuyos abuelos nacieron en Jaffa y vivían en el barrio de Manshiye. Y su compañera de Alepo, cuyas raíces se remontan a Nazaret. O el Dr. Muhammad, un médico especialista que trabaja en un hospital local y cuyos padres también son originarios de Manshiye (Jaffa).

En Barcelona hay una comunidad palestina relativa­mente importante que, en cooperación con otros muchos grupos de activistas, abre sus brazos a los refugiados; un grupo se especializa en encontrar lugares que puedan ocupar los refugiados. Saben dónde buscar, cómo proceder y su trabajo está dando buenos resultados. Problema resuelto. Lo hace el voluntariado, que también ha organizado el festival con un increíble cuidado, dedicación y profesionalidad.

Yo vivo en Jaffa y amo mi ciudad. Podéis sacarme de Jaffa por un tiempo, pero no podréis privarme de Jaffa. Charlar con los refugiados sirios que nunca la han visitado, pero que aman la ciudad de una manera que tal vez yo no consiga nunca, me entristece mucho y luego me enoja. Me hablan de Manshiye, donde vivían sus abuelos y jugaban en calles que ya no existen. El olor a azahar reemplazado por el hedor del diesel de los autobuses.

Hay tanta injusticia.

El velero Amal-Esperanza llegó ayer a Barcelona. Hoy llegará la pequeña embarcación en la que navegaremos mis amigas y yo, el velero Zaytuna-Oliva. Las aceitunas están ligadas a la tierra y profundamente arraigadas

Día 2 — La no violencia y la política catalana

La prensa israelí informó ayer que el gobierno de Israel ha pedido al español que nos impida abandonar hoy el puerto de Barcelona. Los políticos catalanes ven las cosas de manera diferente.

Una delegación de Mujeres Rumbo a Gaza se reunió ayer con una comisión en el Parlament de Catalunya. En mi intervención ante la comisión describí la extrema situación que atraviesa Gaza, una larga lista de meros hechos, que no llegan para describir la catástrofe vivida por 1,8 millones de personas en una situación imposible.

Israel es responsable de esa situación desastrosa, que está empeorando día a día.

La comisión parlamentaria (o grupo de trabajo, como lo llamaban), donde están representados todos los grupos, escuchó nuestra aportación y decidió presentar una propuesta al Parlament para exigir que Israel detenga el bloqueo de Gaza.

Barcelona apoya a la flotilla con calidez. La fiesta de despedida, organizada por personas voluntarias de muchos grupos diferentes, es increíble. La prensa israelí, por lo que he visto, habla de “propaganda anti-israelí”.  Con esta lógica, toda actividad por los derechos humanos y la no-violencia es “anti-israelí”, supongo.

Miles de asistentes en la despedida de Mujeres Rumbo a Gaza en Barcelona. (Yudit Ilany)

Hay espectáculos de circo, conciertos, así como talleres, conferencias y debates. El ambiente es cálido y acogedor. La gente viene y va. Y es maravilloso e inspirador: el taller de ayer sobre no violencia que dieron personas que se negaron a servir en el ejército de Franco fue increíble. Desde los primeros objetores hasta el establecimiento de la prestación social sustitutoria en 1978 (cuando hubo más jóvenes que se negaron a hacer el servicio militar obligatorio que soldados) y la abolición del servicio militar obligatorio en 2001. Hemos discutido las formas de no violencia y la práctica democrática y sus tácticas.

Estos últimos días en Barcelona han sido muy calurosos y húmedos. Por la noche bajó la temperatura y llovió. Hoy nos pondremos a navegar y espero que el mar esté en calma.

Día 3 — La horrible sombra del militarismo

Batucada en la fiesta de despedida de Mujeres Rumbo a Gaza, Barcelona. (Yudit Ilany)

Así que Israel ha ultimado un acuerdo armamentístico de diez años con los Estados Unidos. Se hacen millonarios y lo presentan como un gran éxito. El precio no lo pagarán “ellos”, sino nosotros, todos nosotros, como resultado del sangriento conflicto que ya está fuera de control. ¿Pero a quién le importa? Se forran de dinero y ese es el punto, el único punto.

El terrible acuerdo armamentista eclipsa la maravillosa despedida de Mujeres Rumbo a Gaza desde el puerto de Barcelona. La gente de Barcelona con sus numerosas ONG y activistas, así como la alcaldesa de la ciudad, la feminista Ada Colau de Barcelona en Comú (Podemos, en el original), políticos nacionales, cantantes y bandas de música.

Emprender la singladura al sonido de “Sólo le pido a Dios“, con decenas de miles de personas a lo largo del extenso muelle aplaudiéndonos al pasar, fue alentador y nos fortalece, dándonos esperanza y razones para el optimismo.

Miles de asistentes despiden a Mujeres Rumbo a Gaza en Barcelona. (Yudit Ilany)

En la flotilla hay mujeres de 17 países, de edades comprendidas entre los 26 y 76 años. El ambiente a bordo es bueno, aunque las condiciones son incómodas. Pasé mi primera noche de guardia con Fauzia, nuestra médica, que es de Malasia. Era una noche fría, pero el tiempo pasó rápidamente, y la mayor perturbación fueron dos gatos que paseaban su pereza por los lugares donde estábamos amarrados.

Estoy en el velero más pequeño, el Zaytuna-Oliva, cuyo nombre proviene de la embarcación de vigilancia de activistas internacionales, lanzado en 2011 para observar y vigilar los ataques de la armada israelí sobre los pescadores palestinos y sus barcos, a los que a menudo disparaban, detenían y embargaban o dañaban seriamente los barcos.

Creo en la acción no violenta y estoy orgullosa de estar en el Zaytuna, alzando nuestra voz contra el bloqueo y por la paz, porque no hay otra manera.

Días 5 y 6 — En alta mar

Yudit Ilany (a la derecha) en el velero.

Las autoridades españolas plantearon muchos problemas burocráticos (aparentemente, las autoridades israelíes pidieron al gobierno español que nos parase) así que tuvimos que salir a hurtadillas del puerto de Barcelona; y una patrullera de la Guardia Civil Costera nos siguió hasta que llegamos a Premiá de Mar.

De no haberlo hecho así, habríamos quedado atrapados en Barcelona todo el fin de semana, tal vez por bastante más tiempo. Y, por supuesto, el lunes por la mañana, habrían inventado otra excusa para no permitirnos zarpar. Era evidente que solo eran pretextos para intentar detener la salida de la flotilla. Nuestra nave hermana, Amal-Esperanza había zarpado la víspera, pero se vio obligada a regresar después por problemas graves en el motor.

Estuvimos atracadas un par de horas en Premià de Mar, donde observamos la puesta de sol y a la espectacular luna llena alzarse. Después de unas horas, recibimos el último impreso oficial (gracias a las activistas españolas por el fantástico apoyo logístico) que nos permitió salir oficialmente de aguas españolas y pasar la noche navegando en un mar en calma. Cuando me levanté para el turno de guardia a las 4 de la madrugada, estábamos de lleno en aguas internacionales rumbo a Francia. Justo al salir el sol, pasó un enorme barco de pasajeros blanco brillante. Un café excelente (gracias Emma) me ayudó a permanecer despierta.

Las nubes grises y un fuerte viento se convirtieron en un vendaval lleno de olas altas de cresta blanca que se estrellaban contra el Zaytuna, que las resistía bien. Nuestra experimentada capitana (la tasmaniana Madeleine, que ha capitaneado muchas misiones de rescate de refugiados en el Mediterráneo con Médicos Sin Fronteras) nos hizo atravesar el vendaval con seguridad. Esto supuso sin embargo que nos mareásemos casi todas. Tener que cuidarnos unas a otras creó fuertes lazos entre nosotras.

Las fuertes lluvias, vendavales y olas altas son divertidas vistas cuando estás seca desde la orilla. La cosa cambia a bordo de un velero de 15 metros. Pero “en Gaza las cosas están peor” así que, ¿de qué nos quejamos? La atención experta de nuestra médica, la Dra. Fauzia –que tampoco se sentía demasiado bien– nos ayudó a pasar ese difícil día. A pesar de los ataques ocasionales de náuseas me gustó el espectáculo de las olas rompiendo sobre la ventana del techo de la cabina y observar la gran vela blanca principal.

Hoy sábado las olas son todavía bastante altas pero menos “locas”.  Navegamos con rapidez y, mientras estoy escribiendo esto, parece que alcanzaremos Ajaccio a primeras horas de la mañana del lunes. Ya podemos ver una débil primera silueta de la costa de Córcega.

En estos pocos días que hemos compartido nos hemos convertido en una comunidad más cercana, ayudándonos unas a otras, compartiendo cosas, hablando de política, feminismo, y también asuntos personales hasta bien entrada la noche. Sí, estamos en una misión política, una manifestación como ninguna otra.

Deseamos recordarle al mundo que la situación en Gaza es imposible, no “cercana al desastre”, sino más allá del horror. Es más, deseamos recordar a la gente que Israel tiene la responsabilidad de levantar el bloqueo. En Gaza mantienen prisioneras a unas 1,8 millones de personas, no hay libertad de movimiento ni para entrar ni salir de esa pequeña franja de tierra. El paso fronterizo de Rafah con Egipto está abierto solo unos pocos días al mes y los miles que esperan cruzarlo por lo general son rechazados. Los pasos hacia Israel están cerrados para casi todo el mundo.

Después de 11 años de bloqueo y tres guerras, la más joven generación de Gaza no conoce otra cosa. Esta situación no puede continuar, no debe continuar.

Día 7 — Ajaccio, Córcega

La vista es impresionante. Las altas montañas rodean una bahía azul. Una antigua ciudad portuaria con casas de color pastel a lo largo del muelle, las proverbiales palmeras y muchos pequeños barcos en su puerto deportivo, entre ellos nuestro Zaytuna. Dos gigantescos cruceros están amarrados no lejos de nosotras.

Un pequeño grupo de activistas locales nos estaban esperando a las 2 de la madrugada (gracias por la cálida acogida). Después de una buena noche de descanso nos entrevistaron los medios de comunicación locales y nacionales. Después de unos días a bordo, la tierra firma parece temblar y moverse, una sensación extraña.

Es el momento para dar un paseo por la ciudad en busca de una conexión Wi-Fi decente para subir mis archivos de vídeo. Hasta ahora no he tenido mucha suerte. Anoche una tormenta causó estragos en los sistemas de comunicación de la isla. Una gran gaviota está cagando en la cabeza de la estatua de Napoleón en la plaza del mercado central, deliciosa comida y recuerdos llamativos, la combinación habitual que uno encuentra en muchas ciudades turísticas.

Por teléfono me entero de las detenciones de varios activistas de Balad, otro escenario de la lucha de Israel contra activistas políticos y su deslegitimación de cualquier persona con puntos de vista diferentes a la opinión dominante sionista colonialista. También me entero de que la ministra de Justicia, Ayelet Shaked sigue vilipendiando a los activistas del BDS.

Comparar una táctica no violenta como el boicot con el terror no sólo desafía cualquier lógica sino que puede poner en peligro a los propios activistas del BDS. Es solo cuestión de tiempo. Y tal vez sea eso precisamente lo que quiere lograr: otro intento de asustarnos para que guardemos silencio.

En el día de hoy algunas mujeres dejarán la flotilla y otras subirán a bordo, venimos de tantos países. Mucha gente de Gaza está siguiendo la flotilla y continúa enviándonos mensajes de bienvenida. ¡Gracias chicas! Espero que nos dejen pasar.

Hay mucho que hacer en el Zaytuna; es increíble la cantidad de pequeñas cosas que pueden fallar con el mal tiempo: filtraciones de agua a través de pequeños agujeros del techo acristalado de la cabina después de otra ola se estrelle sobre la misma. El cable roto de nuestro generador eólico de electricidad, necesidad de cambiar los cables y cuerdas para manipular la vela mayor, tenemos que conseguir lejía o algo parecido para los baños. Prometí limpiar los cuatro baños (cada cabina tiene el suyo) porque el olor ha llegado a… No hay necesidad de compartir esto con más detalle. Solo espero encontrar guantes y lejía.

Estoy viendo nubes grises acercándose desde la sierra. Cuando se dirigen hacia el mar, tienes en cuenta este tipo de cosas.

Es hora de volver al Zaytuna.

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Publicación original: +972 magazine

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sábado, 24 de septiembre de 2016

Gideon Levy, la columna menos popular de Israel

Gideon Levy

"Como israelí debo enseñar a los míos el sufrimiento palestino provocado por la ocupación, checkpoints, operaciones y colonias", señala Levy.

El Mundo, 22/09/2016 21:35

"Estoy emocionado y agradecido por el premio. Es un honor. Estoy contento de que mis palabras lleguen a España y al lector de habla hispana", nos dice Gideon Levy al ser informado de la decisión del jurado de EL MUNDO.

Su columna, publicada dos veces por semana en la página 2 del diario israelí de izquierdas Haaretz, denuncia de forma contundente las políticas de Israel respecto a los palestinos y destila enfado "por la ocupación y la indiferencia que provoca en el país". Sus seguidores elogian su valentía y sus críticos le acusan de "culpar siempre a Israel y ensuciar su imagen". Lo que nadie duda es de su absoluta entrega a la causa.

Levy está acostumbrado a que le llamen traidor. Su impopularidad en casa se refleja por ejemplo cuando en un programa de televisión israelí regala un elogio esporádico a un líder conservador y éste le interrumpe con una sonrisa de preocupación: "Por favor Gideon no sigas, que me vas a hundir".

Nacido hace 63 años en Tel Aviv, se graduó en Ciencias Políticas e hizo el servicio militar obligatorio en la emisora del ejército. Tras ser portavoz del líder laborista Simón Peres (1978-1982), se incorporó a Haaretz. Desde 1988, firma una sección semanal de reportajes y entrevistas en los territorios palestinos siendo miembro del consejo editorial.

"Como israelí debo enseñar a los míos el sufrimiento palestino provocado por la ocupación, checkpoints, operaciones y colonias", señala Levy reconociendo que no logra que sus gobiernos cambien de rumbo. Pese a que su periódico no es muy leído en Israel, sus artículos nunca pasan desapercibidos. El poco peso de Haaretz en la calle israelí es proporcional al enorme seguimiento de su versión en inglés entre diplomáticos y medios extranjeros.

No escatima las críticas más ácidas a dirigentes, colonos y a algo sagrado en Israel como son los soldados. "Soy muy duro y he radicalizado mi mensaje porque la realidad se ha radicalizado. Escribo cosas muy difíciles de digerir porque amo a mi país", concluye consciente que es más popular fuera que dentro de Israel.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Portugal se retira de un proyecto con la policía israelí tras la presión del BDS

El gobierno portugués se ha retirado de un proyecto financiado por la Unión Europea en conjunto con el Ministerio israelí de Seguridad Pública, la Policía Nacional de Israel y la Universidad de Bar Ilan de Israel.

02/09/2016

El gobierno portugués se ha retirado de un proyecto financiado por la Unión Europea en conjunto con el Ministerio israelí de Seguridad Pública, la Policía Nacional de Israel y la Universidad de Bar Ilan de Israel.

El anuncio por parte del Ministerio de Justicia se produce después de una campaña de los activistas de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), políticos de la oposición, y otros grupos de la sociedad civil.

El proyecto, dirigido a unificar las metodologías de interrogatorio policial, generó controversia debido a la oposición a la participación de Israel en el marco de la investigación Horizonte 2020 de la Unión Europea y las documentadas violaciones de los derechos humanos cometidas por las entidades israelíes que participan.

De acuerdo con una declaración del movimiento BDS, la campaña fue dirigida por "una coalición portuguesa sin precedentes de grupos de solidaridad, organizaciones de derechos humanos y activistas antirracistas, así como la asociación que representa a los oficiales de la revolución de 1974 en el país."

El Movimiento por los Derechos del Pueblo Palestino y la Paz en Medio Oriente (Movimiento pelos Direitos do Povo Palestino e Pela Paz no Medio Oriente) (MPP), originador de la de la coalición de la sociedad civil en contra del proyecto, dijo: "Felicitamos la decisión del Ministerio de Justicia de poner fin a la participación de la policía portuguesa en este proyecto".

"La retirada del gobierno portugués del proyecto es una victoria de todas las fuerzas que en Palestina, en Portugal y en Europa, pidieron el fin de este proyecto de cooperación con el aparato represivo de Israel."

En respuesta a la noticia, el coordinador de Stop the Wall, Jamal Juma, miembro de la organización del Comité Nacional Palestino de BDS (BNC), dijo que la decisión del gobierno "da esperanza a nuestro pueblo y envía un fuerte mensaje a Israel de que no habrá negocios como era habitual durante por mucho tiempo si continúa la agresión militar contra Gaza y la represión en Cisjordania".

Riya Hassan, coordinadora europea para el BNC, comentó: "Esta última victoria es otra señal de que los gobiernos europeos están despertando a la problemática de tener a Israel como socio en proyectos que corren el riesgo de socavar las libertades fundamentales, la democracia y los derechos humanos."

Y agregó: "Todavía hay un largo camino por recorrer para poner fin a la complicidad de Europa con el apartheid israelí. La Ley Tren en sí misma continúa con el resto de participantes y es sólo uno de los muchos proyectos militares y de seguridad financiados por la Comisión Europea con el dinero de los contribuyentes".

Fuente: extraído de MEMO
Federación Palestina de Chile

Sindicato alemán de profesores llama a boicot total a Israel

Un sindicato alemán de profesores desata las iras de los lobbies sionistas al publicar un artículo a favor del boicot total a los ocupantes de Palestina.

05/09/2016

Un sindicato alemán de profesores desata las iras de los lobbies sionistas al publicar un artículo a favor del boicot total a los ocupantes de Palestina.

"Esta medida debe llevarse a cabo tanto tiempo como sea necesario hasta que Israel respete los derechos básicos de los palestinos (...): el fin de toda ocupación, el derecho al retorno de los refugiados y la plena igualdad jurídica", plantea en su escrito el activista Christoph Glanz.

El artículo del profesor alemán, titulado "Palestina/Israel: Documentar la injusticia y reclamar justicia, ¿no es posible en Oldemburgo?", aparece en el número de septiembre de la revista del Sindicato Educación y Ciencia (GEW, en sus siglas en alemán) de enseñantes, federación fundada en 1948 que cuenta con 260.000 afiliados.

En él, Glanz comienza con sus observaciones de la limpieza étnica israelí en un viaje por Palestina ocupada. A diferencia de cualquier otro país mediterráneo, en la Palestina ocupada desde 1948 no se ven ya pueblos antiguos, con siglos de arquitectura a sus espaldas, sino edificios con apenas unas décadas.

Recuerda también de su estancia, además de los omnipresentes puestos de control, la violencia sufrida por él mismo como militante propalestino y las ejecuciones extrajudiciales. En su misma puerta, dos palestinos fueron asesinados por soldados israelíes en menos de 24 horas y por la espalda, relata.

Para Glanz, Alemania y en concreto su ciudad, Oldemburgo (160.000 habitantes, en el noroeste), no pueden permanecer impasibles ante la situación creada por la ocupación y la represión israelíes, máxime cuando sus principales víctimas son los niños, por lo que llama al boicot total para evitar financiar el proyecto sionista.

Razón de más para el boicot, alerta, es que la ocupación israelí afecta también a su propia ciudad, en Alemania, al impedir los lobbies proisraelíes que se hable libremente de la situación en Palestina, a menudo mediante la acusación de "antisemitismo". En junio, un tribunal de Oldemburgo prohibió que se calumniara a Glanz en esos términos.

El artículo ha suscitado grave preocupación en medios proisraelíes. El diario Jerusalem Post ha publicado este mismo domingo, entre reacciones adversas y sin dar cuenta del escrito en sí, que la publicación del artículo supone "el primer llamado de un sindicato alemán a boicotear a Israel o a los judíos desde el Holocausto".

Fuente: extraído de HispanTV
Federación Palestina de Chile

viernes, 26 de agosto de 2016

Viggo Mortensen arremete contra el "terrorismo de Estado de Israel"

El actor Viggo Mortensen acusó a Israel de practicar terrorismo de Estado y se quejó del doble estándar de los medios de comunicación.

25/08/2016

El actor Viggo Mortensen, quien se convirtió en un gran nombre de Hollywood con su actuación como Aragorn en la trilogía "El Señor de los Anillos", atacó a Israel en una entrevista con el Daily Beast publicada el sábado.

Acusó a Israel de practicar terrorismo y se quejó de un doble estándar de los medios de comunicación.

El actor afirmó que "nadie en los medios de comunicación parece tener un problema criticando el terrorismo palestino, pero si alguien se atreve a expresar cualquier objeción contra el Gobierno de Israel en cuanto a sus actos de terrorismo de Estado contra civiles palestinos, sería rápidamente vilipendiado y censurado".

Mortensen, de 55 años, cuya última película "Las dos caras de Enero" se estrenó en Israel en septiembre, estuvo entre las decenas de artistas que firmaron la Declaración de Toronto, en la que se condenaba el Festival de Cine de Toronto para la selección de Tel Aviv como tema de su discurso inaugural de Ciudad a Ciudad de Eventos Spotlight, debido a las acciones de Israel en Gaza y la política de asentamientos en Cisjordania.

El actor reclamó en la entrevista que no se ha avanzado mucho en los últimos cinco años transcurridos desde la declaración. "Lamentablemente, muy poco ha cambiado en términos de la rienda suelta que tiene el Gobierno de Israel, apoyada por los Estados Unidos y otros gobiernos influyentes en términos de su manejo de la cuestión palestina", protestó el Mortensen.

Fuente: extraído de Hareetz

FEDERACIÓN PALESTINA DE CHILE
Av. Kennedy #9351, Las Condes
Santiago, Chile

jueves, 25 de agosto de 2016

Israel haría empalidecer al propio Herodes

Israel y el sionismo que controla desde hace años su gobierno parecen tener luz verde para las barbaridades que su política represiva comete en el marco de una ocupación ilegal desde todo punto de vista.

19/08/2016

La actitud despótica que Israel demuestra a diario contra el pueblo palestino iguala a la que practicara Sudáfrica durante los años del Apartheid, que fuera lógicamente denostado por la comunidad internacional. Sin embargo Israel y el sionismo que controla desde hace años su gobierno parecen tener luz verde para las barbaridades que su política represiva comete en el marco de una ocupación ilegal desde todo punto de vista.

No les basta con mantener en las prisiones del horror a más de 7.000 prisioneros y prisioneras palestinas, o haber enviado a la cárcel en lo que va de 2016 a 560 menores de edad sólo de la zona de Jerusalén, sino que ahora también han vuelto a desafiar (o provocar) a la racionalidad sancionando una ley a nivel parlamentario que permite la detención de niños de 12 años que hayan cometido delitos contra la seguridad israelí. Esto que en cualquier otro país del mundo generaría una oleada de protestas e intervención de organismos defensores de la niñez como UNICEF u otras plataformas de derechos humanos, a Israel le cuesta nada.

Toda esta última algarada represiva comenzó, hay que recordarlo, cuando el año pasado, un grupo de colonos ultrasionistas, acompañados de integrantes del ejército bloquearon las calles de Jerusalén, intentaron entrar a la Mezquita de Al Aqsa y como se les plantó resistencia por parte de los custodios de la misma y numerosos jóvenes palestinos, los atacantes generaron un tumulto y arrojaron bombas al interior del lugar sagrado para los musulmanes. A partir de ese momento se desencadenaron múltiples protestas en toda Cisjordania y también en Gaza, el ejército israelí reprimió brutalmente y desde ese entonces hasta el presente cientos de palestinos han sido asesinados, detenidos y muchos de ellos torturados. De allí, de esa dificultad que el gobierno sionista tiene para someter a quienes todos los días resisten en las calles, surgen ideas descabelladas como la que ahora el Congreso israelí pone en práctica.

"Si hay que encarcelar a los terroristas y sus hijos, lo haremos con gusto para asegurar la paz", dijo en su momento la ministra de Justicia, Ayelet Shaked, la misma que adquirió notoriedad cuando siendo diputada por el partido Hogar Judío propuso asesinar a todas las madres palestinas que daban a luz "pequeñas serpientes". Estas propuestas y otras similares tienen indudable peso en importantes sectores de la sociedad israelí, y es por eso que a nadie le resulte disparatado que parlamentarios de un país que tiene legalizada la tortura ahora apunte toda su batería represiva contra niños y niñas palestinas de sólo 12 años. Que en virtud de ello, estas criaturas puedan ser detenidas, interrogadas durante más de un mes (eso marca la oscura "legalidad" sionista), presionadas con todo tipo de torturas psicológicos y no pocos golpes (de esos que no dejan huellas, por las dudas algún organismo internacional osara interesarse en el caso) y finalmente enviados a esas cárceles-tumba por las que han pasado centenares de menores.

La decisión de ese Parlamento del terror estatal no deja dudas sobre lo que ya se está poniendo en marcha, ya que la nueva ley permite detener a menores de 12, 13 y 14 años que hubieran sido acusados de lanzar piedras o "atacar a civiles israelíes y personal militar". También da libertad a los tribunales israelíes "para aplazar la fecha de la transferencia del menor condenado de una instalación cerrada a una prisión, reducir la sentencia de prisión del menor sentenciado o cancelarla". Con la nueva norma, los tribunales decidirán si un menor de hasta 12 años puede ser condenado a prisión, pero mientras duren esos "debates" en las Cortes, "el menor debe permanecer encarcelado en una instalación cerrada". Aquí vale hacer una aclaración que descubre aún más lo tremendo de esta legislación: en la gran mayoría de los casos, son los ciudadanos israelíes los que actúan como improvisados jueces ya que apuntan con su dedo a hombres, mujeres o niños que se les ocurre -dentro de su paranoia belicista habitual- podrían convertirse o se hicieren sospechosos de realizar una agresión. Sin dudarlo, la soldadesca israelí en el mejor de los casos los detiene. En el peor, los asesina sin más miramientos. Allí hay decenas de vídeos mostrando estas ejecuciones sumarias.

Por lo tanto, "la mayor democracia de Medio Oriente", al decir del carnicero Netanyahu, produce de esta forma una nueva vuelta de tuerca que haría empalidecer al propio Herodes. Apuntan a quienes más temen: la niñez palestina, esos chicos y chicas que por la imposición de la ocupación han reemplazado los juegos y diversiones que son habituales en sus coleguitas del mundo y corren por las calles esgrimiendo el arma más temida: con su pequeños deditos hacen la V de la victoria.

Fuente: extraído de Resumen Latinoamericano, redactado por Carlos Aznárez

domingo, 21 de agosto de 2016

¿Cómo es ser un palestino invisible?: 65º aniversario de la Nakba

Caminata por la playa, del no existente palestino Faysal Mikdadi.

Publicado el 14/05/2013 por losotrosjudios
Por Faysal Mikdadi.*

“Alguien tenía que haber calumniado a Josef K., pues fue detenido una mañana sin haber hecho nada malo”.

Así empieza una de las novelas ícono del siglo veinte. Kafka captura maravillosamente el ambiente de su tiempo en una narrativa agónica.

El presidente de Israel y Nobel de la Paz Shimon Peres es igualmente brillante al crear una ficción que captura la atmósfera de los últimos sesenta y cinco años. En una entrevista reciente, hablando sobre el cumpleaños número 65 de Israel, dijo lo siguiente:

“Me acuerdo de cómo empezó todo. El Estado de Israel entero es sólo un milímetro de Oriente Medio. Un error estadístico, tierra estéril y decepcionante, pantanos en el norte, desierto en el sur, dos lagos, uno muerto y el otro, un río sobreestimado. No había recursos naturales, aparte de la malaria. No había nada. Y ahora tenemos la mejor agricultura del mundo. Esto es un milagro: una tierra construida por gente”.  (Maariv, 14 de abril de 2013).

Yo, también celebrando mi aniversario sesenta y cinco, quedé muy sorprendido al descubrir que, junto con unos doce millones de palestinos, nunca había existido.

Estoy contento por haber escuchado que Palestina era “una tierra sin pueblo que fue dada a un pueblo sin tierra”.

Estoy contento porque todo lo que salió mal en mi vida ahora puede ser borrado en un pase de magia, porque cada uno de los palestinos que he conocido fue, presumiblemente, una invención de mi imaginación. Lo que yo no sabía era que siendo yo palestino tampoco he existido.

Es maravilloso ser invisible. Cuando mi esposa se casó conmigo, se casó con una imagen. Cuando mis hijos nacieron, se relacionaron con un personaje de ficción. Mi educación espantosa y horripilante en Beirut se tornó agradable de repente porque nunca estuve allí como para sentirme tan abatido.

Esa época de mi adolescencia, cuando despotricaba y criticaba a mi pobre padre por no entender nunca mi punto de vista, me la debo haber imaginado porque nunca existió.

En 1967, cuando lloré por la muerte de amigos palestinos, derramé lágrimas sin sentido porque estos amigos, según usted, Mr. Presidente, nunca existieron – a no ser que fueran parte de la única vida existente en Palestina: parásitos protozoos de malaria.

Tantos y tantos rostros que pasan por mí mientras repaso los sesenta y cinco años fueron un gran invento de mi no existente y creativa mente palestina. Mi primera novia palestina fue un bello fantasma con una gran capacidad de amar.

Todos esos cuentos de niños, que suenan vagamente familiares, deben haber sucedido en Chicago o Argentina, ya que Nablus, Tulkarem, Jerusalén, Haifa, Yafa, Belén, Nazaré, Netania y otros lugares, ficción pura, habitados por no personas, aparte, por supuesto de unos pocos enfermos de malaria que pasaban por ahí – no palestinos sino protozoos.

Me acuerdo de haber leído poesía palestina – ¿o me estoy imaginando esas melifluas líneas que nunca existieron?

Lógico que mis preguntas no tienen sentido y son una pérdida de tiempo, porque por haber venido de un país vacío, queda claro que no estoy escribiendo este texto.

Tuvo que ser un judío de cultura germánica, que vivía en una ciudad checa, quien escribiera la novela agónica del siglo pasado.

Tuvo que ser un judío polaco – nacido en Wolozyn, Polonia  (ahora Valozhyn en Bielorrusia) que vive en Palestina, quien nos dijera que él recuerda su llegada a una tierra vacía transformada en un paraíso a través de un arduo trabajo. ¡Bella historia! Ni siquiera Shimon Peres existía de verdad cuando nació, porque el bebé polaco era Shimon Perski.

No es de extrañarse que los asentamientos judíos puedan seguir siendo construidos en tierras palestinas. ¿Cuál es el problema? No hay nadie además de unas pocas piedras, algunas plantas salvajes y recuerdos fabricados.

Y, Mr. Presidente, se necesita un escritor palestino educado en una ciudad que su ejército casi arrasó y que ahora vive en una ciudad británica,  para mostrar sus excusas prefabricadas por haberse apoderado de tierras palestinas de palestinos no existentes.

Y su gobierno nos dice, Mr. Presidente, que usted quiere hacer la paz con nosotros palestinos. ¿Cómo?  Nosotros no existimos… Usted hasta dijo que estaría dispuesto a cambiar tierra por paz. ¿Qué pedazo? ¿El pantano? ¿El lago muerto? ¿El área infectada por malaria? ¿El desierto?

Tengamos una conversación invisible sobre la paz. Estoy dispuesto a convivir con usted. Juntos podemos transformar el pantano agobiado de malaria palestina en el paraíso bíblico que nunca fue.

Feliz cumpleaños, Mr. Presidente.

Traducción: América Latina Palabra Viva
* Faysal Mikdadi es escritor.


viernes, 19 de agosto de 2016

Gaza no es Hamás

Niños palestinos en una escuela de Gaza
El presunto desvío de 50 millones de dólares que el responsable de finanzas en Gaza de una ONG entregó a la organización Hamás daña de manera muy grave la labor que numerosas organizaciones realizan en favor de la población de la Franja.

El País, 19 AGOSTO 2016

El presunto desvío de 50 millones de dólares que el responsable de finanzas en Gaza de una ONG entregó a la organización Hamás daña de manera muy grave la labor que numerosas organizaciones realizan en favor de la población de la Franja. World Vision es una institución que lleva décadas trabajando en Cisjordania y Gaza, y en este último territorio atiende a unos 40.000 niños. El caso, sin embargo, no puede dar alas a la política de hostigamiento que el Gobierno de Benjamín Netanyahu está llevando a cabo contra las ONG que asisten a la población palestina. La situación objetiva en Gaza hace indispensable la ayuda humanitaria y organizaciones y voluntarios de todo el mundo la hacen posible. Hostigarlos es seguir el juego de Hamás, a quien le irá mejor cuanto peor sea la situación en Gaza.

Resulta imprescindible resaltar el papel jugado por Hamás en este escándalo. La organización impone férreamente su ley en Gaza desde 2007 cuando expulsó del territorio —del que previamente se había retirado Israel completamente en 2005— a los representantes de la Autoridad Palestina e impuso un Gobierno de carácter islamista que reprime con extrema dureza la disidencia tanto política como social. Y no solo eso. Ninguna organización que trabaja en Gaza puede hacerlo contra el criterio de Hamás, o, simplemente, sin su permiso. Resulta evidente que la acusación contra un empleado gazatí de World Vision es muy dañina; pero esto no debe quitar mérito a quienes actúan por motivos humanitarios ayudando a una población civil víctima de un enquistado conflicto que exige una solución.


El color del racismo en Israel

La muerte del judío Yosef Salamsa produjo indiferencia entre las comunidades blancas en Israel. Su suicidio, sin embargo, ha encendido una serie de manifestaciones en Tel Aviv organizadas por etíopes negros que acusan al estado sionista de racismo y brutalidad policial.

18/08/2016

La muerte del judío Yosef Salamsa produjo indiferencia entre las comunidades blancas en Israel. Su suicidio, sin embargo, ha encendido una serie de manifestaciones en Tel Aviv organizadas por etíopes negros que acusan al estado sionista de racismo y brutalidad policial.

Ahora, la enorme y creciente influencia del movimiento Black Lives Matters (BLM) apunta a Israel y el trato del Estado hacia los "Judíos de Color", así como al pueblo palestino. La crítica a Israel por el BLM estadounidense añade combustible a las afirmaciones de que está actuando como un régimen al estilo apartheid en su trato y relaciones con los palestinos y los negros africanos. De hecho, hay quien se pregunta dentro del movimiento si los programas de intercambio de policía entre los EEUU e Israel están llevando a la escalada de asesinatos de negros por parte de agentes de policía en todo Estados Unidos, a causa de lo que se considera la naturaleza casi rutinaria de las ejecuciones extrajudiciales en el estado sionista.

BLM ha atraído la atención mundial a su causa en Estados Unidos y, más recientemente, en Gran Bretaña, donde las autoridades de policía también están acusadas de racismo institucionalizado hacia los negros. Las protestas callejeras han sido organizadas en lugares tan distantes como Baton Rouge y Minnesota; desde el campamento Plaza de la Libertad en Chicago hasta el Reino Unido a través del Atlántico. Parece que donde quiera que exista el racismo generalizado, BLM quiere hacer brillar una luz sobre la situación y llamar a la acción.

El racismo no es sólo problema de Estados Unidos, insiste Natalie Jeffers, la cofundadora de BLM en Reino Unido. A pesar de que la delincuencia armada en el Reino Unido no es tan grave como en los EEUU, Natalie declaró que "hay una guerra en curso contra los negros". Con el apoyo de sombrías estadísticas, que revelan una brecha alarmante entre las experiencias de las personas blancas y negras en Gran Bretaña -en la educación, en los sistemas de justicia y penitenciario, y en el empleo-, su argumento es convincente.

Es una tendencia que también puede ser evidenciada en Israel y los territorios palestinos ocupados. BLM ha actualizado su declaración de julio, de la crisis de las políticas anti-negros para poner de relieve y equiparar las actitudes anti-negros y anti-palestinos, igualmente perturbadoras entre Israel y sus partidarios. El movimiento está cooperando con la Junta de los Judíos de Color, organizados en colaboración con Voz Judía por la Paz, para dar a conocer el problema.

"En este momento particularmente doloroso", manifestó la representante de BLM, "nos acercamos a los miembros judíos negros de nuestra circunscripción que, además de la lucha de ser negro en los Estados Unidos, se enfrentan a la supremacía blanca y su invisibilidad en la comunidad judía. La intención es ampliar el enfoque transnacional de BLM y orientarlo a desmantelar el racismo contra los negros perpetrado por los Estados a través del globo".

"También estamos en solidaridad con los Judíos de Etiopía, que protestan contra la violencia policial y la discriminación racial en Israel, tras la muerte de Joseph Salamsa y muchos otros. Les lloramos junto a vosotros. Nuestros corazones están con las víctimas, a menudo olvidadas, de la violencia contra los negros en Israel: refugiados sudaneses y eritreos, los afropalestinos y los negros hebreos. Su lucha no debe ser borrada porque a sus identidades no les concedan la ciudadanía o encajen en las lógicas comunes del nacionalismo israelí. Extendemos esta solidaridad sin imponer condiciones sobre las creencias personales o nacionalidades, porque el racismo de Estado y la violencia nunca está justificada".

Los organizadores de BLM también han criticado a algunos grupos por tratar de desviar la atención de su causa. "Estamos horrorizados por las acciones de la comunidad judía blanca institucional de Estados Unidos tratando de menoscabar una plataforma tan vital en un momento en el que las vidas de los negros están amenazadas, simplemente porque los organizadores eligieron alinear su lucha con la difícil situación de los palestinos. Las relaciones entre los movimientos negros de Estados Unidos con Palestina e Israel nunca han sido monolíticas, pero hay profundos lazos históricos entre estos movimientos y la lucha palestina, que se remontan a la era del Black Power. Cualquier intento de cooptar la lucha, tratando de degradar estas conexiones, es un acto de racismo".

El movimiento reconoció la reacción sufrida por los activistas de BLM, que parece formar parte de "una estructura de poder de la supremacía blanca que está tratando de mantener el statu quo". "Hacemos un llamamiento a la comunidad judía para defender a los activistas BLM de esta reacción, sobre todo porque muchas instituciones judías han contribuido a extender el pensamiento de que la solidaridad entre la lucha de los negros en EEUU y Palestina es antisemita".

En su contundente declaración, BLM ha añadido: "Del mismo modo, las organizaciones judías perjudican a los negros cuando evitan intencionadamente criticar a Israel a pesar de su solidaridad con BLM. La violencia del Estado israelí se ha dirigido desde hace bastante tiempo hacia los negros como a los palestinos, y esconderse bajo la pretensión de centrarse únicamente en cuestiones nacionales e internas; no exime a los grupos judíos de EEUU de complicidad con la perpetuación del racismo y el colonialismo".

Al rechazar los ataques a los palestinos, que están condenados como antisemitas por el simple hecho de hablar de su propia situación y lucha, BLM señaló que se produce una condena inexacta y equivalente a una forma violenta de complicidad a través del silencio. "Rechazamos ataques similares dirigidos a los judíos de color y otros judíos que se organizan en solidaridad con los palestinos".

Debido a los lazos con las tácticas abusivas utilizadas contra los manifestantes en comunidades como San Luis, Nueva York y Oakland, BLM llamó a poner fin a los programas de intercambio de policía entre Israel y sus homólogos occidentales, especialmente en EEUU. "El Programa Internacional de Georgia de Aplicación de la Ley de Cambio de Atlanta (GILEE) envía policía estadounidense a Israel para aprender métodos antiterroristas, violentos e islamófobos probados en los palestinos que viven bajo la ocupación, y trae policías israelíes a Atlanta, donde aprenden tácticas de la guerra estadounidense contra las drogas, que luego son desplegadas contra la mayoría de Palestina, Mizrahi y las comunidades de Etiopía".

Israel, por supuesto, niega enérgicamente cualquiera de las acusaciones de que se trata de un Estado racista con métodos de apartheid, pero el brutal asesinato de un solicitante de asilo en octubre pasado dejó a los medios de comunicación israelíes sin ninguna duda acerca de por qué el eritreo Haltom Zarhum murió. "El hecho fue el color de su piel", fue el crudo titular.

Zarhum fue disparado en varias ocasiones por un guardia de seguridad y posteriormente agredido y escupido por una turba, después de haber ido a la ciudad meridional israelí de Beer Sheva para recoger su visado de trabajo renovado. Estaba caminando más allá de la estación central de autobuses con un grupo de amigos, cuando un beduino israelí armado con una pistola y un cuchillo atacó un autobús, matando a un soldado israelí e hiriendo a otros 10. En el pánico que siguió al ataque, Zarhum fue el blanco de un odio basado nada más que en su color de piel, de acuerdo con Yedioth Ahranoth.

Del mismo modo, el año pasado, la matanza de Fadi Alloun cerca de la puerta de Damasco en la zona ocupada de Jerusalén Este sorprendió a muchos cuando diversas secuencias de vídeo mostraron al chico de 18 años siendo perseguido por un grupo de judíos, muchos de ellos aparentemente religiosos, que exigían a los agentes de policía presentes que lo matasen. La policía no hizo ningún intento de detener al adolescente y le dispararon. Su muerte ocurrió dos semanas después de que otro joven de 18 años de edad, Hadeel Al-Hashlamoun, también fuese objeto de una ejecución extrajudicial en la ciudad ocupada de Hebrón.

BLM y sus partidarios dicen que a pesar de que los métodos estadounidenses e israelíes de la policía militarizada sean diferentes en algunos aspectos, hay por lo que preocuparse y supone un "motivo de alarma para todos aquellos comprometidos con la justicia racial", agregando además: "A medida que los que promueven la violencia de la policía militarizada contra nuestras comunidades forman alianzas, es necesario que los encargados de organizar la resistencia también lo hagamos. Los judíos de color en solidaridad con los palestinos se sienten doblemente comprometidos a poner fin a la violencia estatal internacional basada en la raza".

Los Judíos de Color plantean cuatro demandas específicas:

• Hacemos un llamamiento a la comunidad judía de Estados Unidos para poner fin a su legitimación del racismo anti-negro a través de sus ataques contra la plataforma Black Matter Lives por su solidaridad con los palestinos. Hacemos un llamamiento a los grupos judíos estadounidenses que se han imbricado en esta violencia anti-negros para que retrocedan en sus declaraciones racistas.

• Hacemos un llamamiento a la comunidad judía de Estados Unidos para poner fin a su legitimación de la violencia por parte de Estados Unidos e Israel, la militarización de la policía, y la violencia a través de su papel en la promoción y organización de programas de intercambio de policía que contribuyen directamente a la violencia contra los negros y latinos en EEUU, así como los palestinos, y los judíos de color.

• Hacemos un llamamiento a la comunidad judía de Estados Unidos para que examinen las formas en que promueve una imagen de los judíos como necesariamente "aliados blancos" a la lucha de los negros, borrando así la fuerte presencia y el liderazgo de los judíos negros.

• Hacemos un llamamiento al movimiento sionista con sede en los Estados Unidos para detener la corriente principal y al mismo tiempo la promoción de las tácticas que dañan a los judíos de color y tiende a su eliminación. Llamamos a que cese el uso de nuestro cuerpo como un escudo moral para la ocupación israelí.

Fuente: Extraído de MEMO

lunes, 15 de agosto de 2016

Niños palestinos conocen el mar de la mano de mujeres israelíes

Un grupo humanitario formado por mujeres israelíes, llamado 'Min Al Baher' (Del mar), ayuda voluntariamente a familias palestinas a trasladarse a Israel para visitar la playa por primera vez.

Cada verano, cientos de niños palestinos ven por primera vez el mar -a veces a solo 20 minutos de sus casas, pero del que les separan fronteras, muros y controles militares- de la mano de mujeres israelíes que se oponen a la ocupación. Tímidamente, mirándolo fijamente, los pequeños se van adentrando en el mar, embutidos en un flotador gigante y con una mujer israelí a su lado, con la que no comparten idioma pero que les mira a los ojos y les tranquiliza para que se vayan dejando mecer por las olas.

La mayoría solo han visto una playa en la televisión, aunque viven a menos de una hora de la playa de Tel Aviv. Sus madres van más lentas. Sin desvestirse, se sientan en las sillas de plástico que les ofrecen, beben agua, comen pipas, charlan, se ríen, disfrutan de un día de descanso y vigilan de lejos a los pequeños. Pasado un rato, algunas de ellas también se escapan del calor metiéndose, completamente vestidas, en el mar.

"Empezamos hace ya diez años y cada verano traemos a tres grupos por semana, unos 1.400 en total", explica a Efe Richi Shaked, una de las cuatro fundadoras del proyecto Min Il Baher (Del mar, en árabe), que resalta que esta actividad "no es humanitaria. Es una actividad política, muy política" de lucha contra la ocupación que Israel mantiene sobre los territorios palestinos. Trabajando en los poblados de Cisjordania durante años, ella y tres amigas se dieron cuenta de que muchos palestinos no habían estado nunca en la playa y de que "el mar para ellos no es solo el mar, sino un símbolo de esperanza de vivir en un mundo diferente".

El objetivo, además de regalarles un día de gozo, "sin muros ni puestos de control militar", es crear un espacio "donde israelíes y palestinos se puedan encontrar cara a cara no como enemigos sin rostro, sino como seres humanos". La organización cuenta con más de 600 voluntarios que se turnan para acompañar a los más pequeños y que, según Shaked, "en muchos casos se convierten en el primer israelí que ven que no es ni soldado ni colono". Rajel Afek es la encargada de tramitar los permisos de salida con el Ejército israelí y se le parte el corazón cuando tiene que decirle a alguien que no podrá salir.

La filósofa Hannah Arend, "cuando habla de la banalidad del mal habla de la conexión entre la burocracia y el mal: ven números, no caras. Olvidan que hay rostros detrás", se queja, y dice que a veces el Ejército deja entrar a una madre pero no a su hijo de cuatro años, sin explicar qué peligro representa. Su premio: "conectar con los palestinos, conocerlos y abandonar un poco los estereotipos con los que todos vivimos en Israel". El de los visitantes: nueve horas sin ocupación. "Estoy contenta de estar aquí. Es la primera vez que veo el mar y los niños están felices. Algunos vinieron hace dos años pero la mayoría es la primera vez que está en la playa", dice una joven palestina que se identifica como Sara, mojada hasta las rodillas, vestida de negro y con la cara velada. A sus pies, Mushra, de 11 años, no deja de saltar y de lanzarse al agua con los voluntarios israelíes. "No podemos venir más porque somos palestinos y esto es Israel y es muy difícil venir", dice a Efe.

Con 74 años e ideóloga del proyecto, Tzvia Shapira muestra una sonrisa amarga y admite lo mismo que las demás: que un día de libertad en la playa no es más que una pequeña tirita para una enorme herida. "He visto mucha felicidad aquí pero conozco toda la tristeza que hay detrás. No hemos solucionado el problema de la ocupación. El objetivo no es solo ver niños felices, sino romper el bloqueo y acabar con la deshumanización de los palestinos", a los que buena parte de su sociedad ve solo como "terroristas, enemigos, malas personas", lamenta. "Los judíos sufrieron la misma deshumanización en Alemania hace décadas", recuerda esta descendiente de supervivientes del Holocausto, "avergonzada" de lo que hace ahora su país.

"No me puedo explicar que mis abuelos tuvieran que sufrir (en Polonia) lo mismo que hacemos nosotros ahora", abunda Shaked, que confiesa sentirse "culpable" y agrega: "Cuando nuestros nietos nos pregunten qué hicimos contra la ocupación, al menos podremos decirles: No hicimos mucho, pero hicimos esto".

Fuente: El Tiempo