viernes, 27 de enero de 2012

PECADO, PECADO: «Los judíos ultraortodoxos consideran pecaminosa la reproducción gráfica de la imagen femenina»

Anuncio dañado de una campaña contra la escasez
de imágenes femeninas en la publicidad (Jerusalén)
En la liberal Tel Aviv, los fabricantes de ropa Honigman anuncian su colección de invierno con una modelo que luce un vestido de lana; en Jerusalén, la misma foto es mutilada para que sólo se vean el brazo de la modelo y su bolso.

Por Enric González

La imagen de la mujer ha sufrido innumerables abusos en la historia de la publicidad. Se la ha convertido en objeto sexual, en tontita doméstica o en simple adorno. En Jerusalén, y en otras zonas de Israel, eso está superado. El problema es otro: resulta muy difícil ver un rostro femenino en un anuncio. Los judíos ultraortodoxos consideran pecaminosa la reproducción gráfica de la imagen femenina (un diario haredí publicó hace unos meses una fotografía de grupo en la que aparecía Hillary Clinton y se armó un escandalazo), y las agencias publicitarias prefieren no enfrentarse a un colectivo cada vez más numeroso y más influyente.

Los resultados son curiosos. Un ejemplo: en la liberal Tel Aviv, los fabricantes de ropa Honigman anuncian su colección de invierno con una modelo que luce un vestido de lana; en Jerusalén, la misma foto es mutilada para que sólo se vean el brazo de la modelo y su bolso.

Esta semana han empezado a aparecer en Jerusalén, colgados de balcones y ventanas, retratos de seis mujeres. Son imágenes perfectamente corrientes de seis voluntarias que han decidido protagonizar una campaña ciudadana destinada a reintroducir el rostro y el cuerpo femenino en el paisaje urbano.

¿Suena extraño? Aún más extraño es asistir a una manifestación en la que se reclama el derecho de las mujeres a cantar, a pasear por la misma calle que los hombres, a poder elegir cualquier asiento en el autobús y, evidentemente, a aparecer en anuncios. Eso ocurrió el viernes pasado en Jerusalén, Haifa, Beersheva y Kiriat Tivon.

Los preceptos del judaísmo ultraortodoxo en lo que se refiere a las mujeres resultan crecientemente conflictivos en Israel. Afectan ya a la convivencia en el Ejército, la institución suprema del país. En septiembre, el mes con más fiestas religiosas, cuatro soldados ultraortodoxos abandonaron una ceremonia porque en ella participaba un coro femenino (oír cantar a las mujeres es pecado). En otra ceremonia, los mandos militares decidieron curarse en salud y acomodar a la tropa femenina lejos de la tropa masculina y oculta por unas cortinas, por si a alguna se le ocurría canturrear; las mujeres, indignadas, se largaron.

El asunto resulta altamente problemático porque desde hace años sucesivos Gobiernos israelíes han hecho esfuerzos para que los ultrarreligiosos cumplan el servicio militar (en principio están exentos, como están exentos también de trabajar para poder concentrarse en estudiar la Torá y procrear), y ahora que empieza a conseguirse que vistan el uniforme resulta que erosionan la convivencia en el Ejército.

El lunes, 19 ex generales enviaron una carta al Ministerio de Defensa en la que exigían al ministro que respetara los derechos de las mujeres “frente a las exigencias de un sector de la población religiosa” porque, decían, “el servicio conjunto e igualitario de hombres y mujeres constituye la base de un Ejército popular y ciudadano”.

Las comunidades ultraortodoxas (que en Jerusalén son casi la mitad de la población judía) alegan que su respeto a la mujer es máximo, y que por eso rechazan que se la sitúe en situaciones “indignas” o “pecaminosas”. Como cantar, anunciar un abrigo o sentarse en la parte delantera de los autobuses, que, en su opinión, Yahvé reservó en exclusiva para los hombres.

Fuente: http://blogs.elpais.com/mujeres/2011/11/cuando-la-publicidad-es-pecaminosa.html

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Brutal ataque de judíos ultraortodoxos a una mujer

"Nunca me había pasado esto. Nunca imaginé que judíos quisieran agredir a una judía. He pasado mucho miedo esperando la llegada de la policía y lo que tengo claro es que no volveré a ese barrio", afirmó Natali a medios locales.

LA HORA (Chile)
26 de enero 2012

"Pensé que era el final, que iba a morir". Con esas palabras, Natali Maschiah relata al diario israelí Haaretz lo que sintió al ser insultada y golpeada el martes por una docena de judíos ultraortodoxos, cuando se aprestaba a colocar un afiche publicitario de su compañía de apuestas en una pared.

La mujer, quien resultó herida levemente en una pierna y un ojo, explicó que de un momento otro se vio rodeada por varios fanáticos religiosos, quienes comenzaron a insultarla y, cuando ella arrancó hacia su automóvil, la atacaron con ladrillos, mientras rajaban los neumáticos de su vehículo y destrozaban el cristal del vidrio de la ventana trasera.

"Nunca me había pasado esto. Nunca imaginé que judíos quisieran agredir a una judía. He pasado mucho miedo esperando la llegada de la policía y lo que tengo claro es que no volveré a ese barrio", afirmó Natali a medios locales.

La agresión ocurrió en Beit Shemesh, una ciudad cercana a Jerusalén, poblada por un gran número de fanáticos religiosos que consideran que tiene que existir una estricta segregación entre hombres y mujeres en sus barrios y espacios que usan habitualmente, como los autobuses.

De hecho, esta no es la primera vez que ocurre un incidente allí. El mes pasado, una niña de ocho años fue acosada, escupida y llamada ramera, cuando se dirigía a su escuela ubicada en las cercanías de un barrio ultraortodoxo, ya que no vestía de acuerdo a los estándares impuestos por estos extremistas religiosos.

El drama de la menor despertó la ira de los judíos seculares, quienes desde ese día protestan recurrentemente en contra de la violencia y el machismo de los ultraortodoxos.

Fuente: http://www.lahora.cl/2012/01/26/01/noticias/mundo/8-15406-9-brutal-ataque-de-judios-ultraortodoxos-a-mujer.shtml

1 comentarios:

  1. Que diferencia hay entre estos y los de la sharia. Israel tiene que poner a estos vagos en su sitio y si quieren comer que curren como todo hijo de vecino. Ya esta bien con la coña marinera.
    Saluditos.

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