domingo, 1 de enero de 2012

Fanatismo: «Ultraortodoxos acorralan a niñas y mujeres por considerar que visten de forma indecente»

El fanatismo creciente en Beit Shemesh 
contemplado por un niño sonriente y feliz
Un centenar de extremistas ultraortodoxos acorralan desde hace semanas a las niñas y las mujeres de un colegio aledaño a sus viviendas por considerar que visten de forma indecente.

28 Diciembre 2011

JERUSALÉN, ISRAEL.- “Quien le escupa a una niña porque no le gusta cómo viste tiene que ir a la cárcel”, afirma tajante Joshua, un joven rabino de Jerusalén que decidió acudir ayer por la tarde a la llamada de varios grupos seculares israelíes a través de una red social que convocaba una manifestación para denunciar el fanatismo creciente en Beit Shemesh, pequeña ciudad cercana a Jerusalén, donde menos de un centenar de extremistas ultraortodoxos acorralan desde hace semanas a las niñas y las mujeres de un colegio aledaño a sus viviendas por considerar que visten de forma indecente (o lo que es lo mismo, dejando al descubierto partes de su cuerpo como antebrazos o rodillas).

El epicentro de la manifestación se desarrolla en una plaza situada en el espacio de un triángulo donde confluyen tres pequeños barrios de comunidades religiosas distintas, cada uno con sus cánones y normas. “Es un polvorín de problemas desde hace mucho tiempo”, afirma Ilan Haber, un ciudadano de Beit Shemesh que se define a sí mismo como toránico, una de las comunidades que vive en uno de los tres vértices.

“Por ejemplo seguimos los preceptos de la Torá, como respetar el shabat (día festivo para los judíos), pero trabajamos y vamos incluso a universidades laicas”, dos tareas prohibidas para sus radicales vecinos de enfrente, para quienes no debería existir ni un gobierno ni un Estado hasta la llegada del Mesías.

“En Mea Sharim (el barrio de los ultraortodoxos de Jerusalén) pueden hacer lo que quieran, es su gueto, pero no pueden hacerlo en todo el país”, se queja Liav Hen, una joven llegada desde Tel Aviv que condena la creciente discriminación impuesta por la comunidad religiosa más radical de esta ciudad, que incluye la segregación de sexos en calles, colegios y lugares públicos.

Horas antes de la manifestación el presidente de Israel, Simón Peres, llamó a la ciudadanía -“religiosos, seculares y tradicionalistas”- a defender la naturaleza plural del Estado “frente a un pequeño grupo que compromete la solidaridad de la nación”.


+

Israel se indigna contra el extremismo en casa

La policía tuvo que ponerle freno a las aspiraciones de los extremistas de la comunidad ultraortodoxa de segregar a hombres y mujeres en espacios públicos.

BBC Mundo
Martes, 27 de diciembre de 2011

Con los años han crecido las tensiones entre ultraortodoxos y seculares por la imposición de normas religiosas en espacios públicos.

La sociedad y los medios de comunicación israelíes han puesto el foco en los últimos días sobre la tensión generada por el ala más extremista de los judíos ultraortodoxos, un grupo pequeño pero que quiere imponer sus rígidas normas de vida en los espacios públicos.

La creciente polémica se tradujo este martes en grandes manifestaciones de miles de israelíes contra las actitudes de los ultraortodoxos.

El desencadenante fue la difusión de la entrevista a una niña de 8 años que denunció acoso por parte de este grupo en la ciudad de Beit Shemesh, cerca de Jerusalén, la misma que fue escenario el martes de las protestas contra los ultraortodoxos.

La situación no es nueva. Desde hace años se producen enfrentamientos entre la policía y un grupo de ultraortodoxos que intentan separar a hombres y mujeres en espacios públicos.

Su intención es que ellas caminen por distintos lugares, no compartan el transporte público y se vistan de acuerdo con su estricto criterio.

"Hablando con la gente aquí aseguran sentir que hay una creciente tensión religiosa dentro de la comunidad judía en Israel", explica Jon Donnison de la BBC.

Pero la polémica de estos días se inició tras la emisión de una entrevista a la pequeña Naama Margolese. La niña aseguró tener miedo de caminar hasta su escuela por la posibilidad de que ultraortodoxos le gritasen.

Utilizar un reproductor alternativo

"Se vieron imágenes en televisión de niñas de hasta 8 años a las que se llamaba prostitutas y eso fue un shock para muchos israelíes", relata Donnison.
Un canal local envió a un grupo de periodistas a Beit Shemesh para seguir el desarrollo de los acontecimientos, pero fueron atacados con piedras, según las denuncias.

Y el lunes se había producido también un enfrentamiento entre la policía y los extremistas ultraortodoxos.

Choques con la policía

Las fuerzas del orden intentaron quitar un cartel que obligaba a las mujeres a caminar por una vereda distinta a la de los hombres. Todo acabó con un agente levemente herido y varios ultraortodoxos detenidos.

Los ultraortodoxos representan el 10% de la población israelí, aunque en 20 años se proyecta que se duplicará este porcentaje por la alta tasa de natalidad que tienen. Pero nuestro corresponsal aclara que no todos ellos están de acuerdo con la posición que ha generado la polémica. "Es una minoría dentro de los ultraortodoxos", explica Donnison.

La reacción por estas actitudes hacia mujeres y niños se suma a un descontento creciente de la sociedad israelí hacia los ultraortodoxos. "Muchos israelíes sienten resentimiento porque muchos no trabajan, no hacen el servicio militar, son subsidiados para realizar sus estudios religiosos", según el periodista de la BBC. "Lo cual es bastante irritante para el contribuyente israelí", añade.

Condena

La policía tuvo que ponerle freno a las aspiraciones de los extremistas de la comunidad ultraortodoxa de segregar a hombres y mujeres en espacios públicos.

La clase política fue casi unánime en su condena a las intenciones de separar a hombres y mujeres así como al hostigamiento de las menores que asisten a la escuela. De hecho han mostrado apoyo a la protesta del martes.

"Peleamos por el alma de la nación y la esencia del estado", expresó el presidente Shimon Peres. En el mismo sentido se manifestó el primer ministro, Benjamin Netanyahu, quien aseguró que la policía "está actuando y actuará para arrestar y detener a quienes escupan, acosen o levanten la mano contra las mujeres".

Rabinos ultraortodoxos también condenaron los hechos denunciados y aseguraron que se trata de minorías dentro de la comunidad. Sin embargo, más allá de que el número de hostigadores sea pequeño con respecto a la totalidad -ya sea de la población o de los ultraortodoxos en particular-, el problema no parece serlo.

Según en el diario Haaretz los propios ultraortodoxos están preocupados por las actitudes de los calificados de extremistas y se han acercado a los medios de comunicación para pedir ayuda. Muchos lo han hecho en forma anónima por temor.

Buscan la ayuda de los medios de prensa seculares para poder "deshacerse de los extremistas". Piensan que cuanta mayor presión externa logren más acción del gobierno y la policía habrá contra ellos, según el medio israelí.

1 comentarios:

  1. Los extremistas son igual de cretinos sean de donde sean y defiendan lo que defiendan. Por otra parte no se porque el resto de la sociedad Israelí tiene que pagarles la vida de vagos que llevan. Que se ganen su propio sustento.
    Saluditos.

    ResponderSuprimir