![]() |
| David Mandel |
En este número:
*¿A qué se debe la
supervivencia del pueblo judío?
*El judío en algunas
obras de la literatura clásica.
*Enfrentamiento en Beit
Shemesh.
*Islamistas demócratas.
*Hamás declara:
"Gaza no está bajo ocupación".
_______________________________
¿A qué se debe la supervivencia del pueblo judío?
Mi Enfoque #398, 5 de
enero, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com
Durante el curso de
milenios poderosos imperios han surgido y gobernado inmensos territorios.
Muchos de ellos se enfrentaron contra una pequeña nación, el pueblo judío, al
cual persiguieron, masacraron, expulsaron o trataron de forzar su conversión.
Una lista parcial de la antigüedad incluye el Egipto de los faraones, el
imperio asirio, el imperio babilónico, el imperio helénico seléucida, y el
imperio romano, potencias militares que hoy existen solamente en los libros de
historia. Durante la Edad Media los judíos fueron masacrados por los cruzados,
y expulsados de España, Portugal, Alemania, Inglaterra, Francia y otros países.
Los zares de Rusia y los cosacos los hicieron víctimas de sangrientos pogromos.
En la primera mitad del Siglo 20, los nazis del Tercer Reich, asesinaron en
forma deliberada y organizada a una tercera parte del pueblo judío pero no
lograron su objetivo, "la solución final", el completo exterminio del
"Eterno Judío", (Der ewige Jude, título del más infame film
antisemita producido por Goebbels).
Hoy, el renacido pueblo
judío es independiente en su tierra ancestral, donde ha creado un estado en el
cual viven más del 40% del total de la población judía del mundo*. Israel está
en la vanguardia de la alta tecnología, tiene diez ganadores de Premios Nobel,
y ha logrado, en una época de crisis económica mundial, tener el más bajo
índice de desempleo (5%) de su historia. Demográficamente, los judíos israelíes
tienen el más alto porcentaje de nacimientos de los países del Mundo
Occidental.
¿Cuál es la explicación
de la supervivencia durante más de dos mil años de un pequeño pueblo, que fue
exilado de su tierra, y vivió disperso, indefenso, odiado, víctima de
prejuicios irracionales, objeto de persecuciones y masacres, cuando, de acuerdo
a toda lógica y a todo precedente, debería haber desaparecido hace siglos?
Los religiosos atribuyen
la supervivencia del pueblo judío a un milagro divino. Aún una persona no
religiosa como Ahad Haam (seudónimo de Asher Ginsberg –1856 a 1927–, fundador
del Sionismo Cultural) atribuyó la supervivencia del pueblo judío a su fe,
"Más que los judíos han guardado el sábado, el sábado ha guardado a los
judíos".
La práctica de kashrut
también contribuyó a evitar o a disminuir las relaciones sociales con los no
judíos, que podrían haber contribuido a la asimilación. Esto lo entendió
Shakespeare, (quien nunca conoció a un judío ya que en su época no vivían
judíos en Inglaterra) cuando puso en boca de Shylock las siguientes palabras:
"Compraré contigo, venderé contigo, hablaré contigo, caminaré contigo,
pero no comeré contigo, no beberé contigo ni rezaré contigo" (Mercader de
Venecia, Acto I, escena 3).
Paradójicamente, el
antisemitismo, el odio del no judío al judío, también ha contribuido a la
supervivencia del pueblo judío. El prejuicio antisemita obligó a los judíos a
vivir en guetos, separados de los no judíos, lo cual sirvió para acrecentar el
sentimiento de solidaridad y destino común entre los judíos, y contribuyó al
desarrollo de sus propios idiomas –como fue el caso del yiddish en Europa– e instituciones,
incluyendo sinagogas, escuelas, y tribunales judiciales que juzgaban a los
miembros de la comunidad. El odio y el desprecio al judío fueron las causas de
la no existencia de matrimonios mixtos entre judíos y no judíos, lo cual, si
hubiese ocurrido, habría ocasionado la asimilación de la minoría judía en el
seno de la mayoría no judía. Esto ocurrió en China durante los siglos pasados,
donde, debido a la tolerancia y aceptación de la mayoría, la comunidad judía
desapareció por completo*.
*El historiador James
Carroll, en su libro, La Espada de Constantino, informa que los judíos
constituían el 10% de la población del imperio romano. Esto significa que, si
no hubiese sido por las persecuciones, masacres y conversiones, algunas
voluntarias, la mayoría forzosas, hoy habría 200 millones de judíos en el mundo
en vez de sólo 13 millones. Los judíos viven dispersos en más de 102 países,
principalmente en Israel, Estados Unidos, Rusia, Francia, Canadá, Gran Bretaña,
Argentina, Alemania y Brasil.
**Pearl S. Buck, Premio
Nobel de Literatura en 1938, escribió una novela, Peonía, cuyo tema fue la
asimilación y desaparición de la comunidad judía en China. La última frase de
la novela dice: "Ya no están, pero sin embargo viven para siempre".
El "judío" en algunas obras de la literatura clásica
Mi Enfoque #398, 5 de
enero, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com
En varios libros y obras
de teatro de la literatura europea clásica, cuando un personaje es judío, el
autor cumple escrupulosamente con las siguientes reglas:
a) El personaje judío es
un villano.
b) El personaje judío es
rico.
c) Si el judío tiene una
hija, esta es bellísima, (y también es huérfana de madre ya que no se menciona
que el judío tenga esposa).
d) La doncella judía se
enamora de un cristiano y se convierte al cristianismo.
Como ilustración, aquí
van los argumentos de algunos libros y obras de teatro en los cuales un judío
es un personaje principal:
El judío de Malta por Christopher Marlowe, (1590)
El título de esta obra de
teatro se refiere a un judío llamado Barabas, el hombre más rico de Malta. Los
turcos invaden la isla y lo despojan de toda su riqueza. Barabas conspira
contra el gobernador de Malta que le había robado, y usa la belleza de su hija
Abigail para provocar un duelo entre el hijo del gobernador y un amigo del
muchacho, a consecuencia del cual ambos mueren. Abigail, al enterarse de la
culpabilidad de Barabas, se refugia en un convento. La joven muere, al igual
que todas las otras monjas, envenenada por Barabas por haberse convertido al
cristianismo.
El mercader de Venecia por William Shakespeare, (escrita entre 1594 y
1597)
Aunque Shylock, un judío
usurero, (hoy sería llamado "financista", profesión prestigiosa cuyos
practicantes ya no son despreciados como lo eran en la Edad Media), es el
personaje principal, el título de la obra se refiere a Antonio, un rico
comerciante dueño de barcos, a quien su amigo Bassanio le pide prestado 3,000
ducados que le permitan enamorar a Porcia, una rica heredera. Antonio no tiene
liquidez en ese momento y pide a Shylock, a quien en el pasado ha escupido e
insultado sólo por ser judío, que le preste el dinero. Shylock acepta y para
congraciarse con Antonio le dice que no le cobrará intereses, pero, en un
intento de usar humor, le dice que si Antonio no paga, tendrá que darle una
libra de su propia carne. Jessica, la hija de Shylock, se fuga con Lorenzo,
otro amigo de Antonio, robando las joyas de su padre, y se convierte al
cristianismo. Inesperadamente, todas las embarcaciones de Antonio naufragan y
él no tiene como pagar la deuda. Shylock, obsesionado por vengarse, exige la
libra de carne del cuerpo de Antonio. Porcia, disfrazada de abogado, le dice
que puede cobrarse la libra de carne, pero que será condenado a muerte si
derrama una sola gota de sangre. Shylock desiste de su demanda, y el duque de
Venecia lo castiga quitándole toda su fortuna, (da la mitad a Antonio y la
mitad queda para el Estado), y obligándolo a convertirse al cristianismo.
La Perla de Lima, por Jules Verne, (escrita en 1853)
Jules Verne, uno de los
autores favoritos de mi juventud, padre de la "ciencia ficción", es
el segundo autor más traducido en la historia de la literatura mundial, (la más
traducida es Agatha Christie). Hace poco tiempo leí un libro de Verne, del cual
no había escuchado previamente, La Perla de Lima, donde descubrí que el autor,
aparte de poseer una imaginación extraordinaria, también tenía un prejuicio
antisemita. Sarah, la "Perla de Lima", la más bella muchacha en la
capital peruana a mediados del Siglo 19, era hija del judío Samuel,
"descendiente del Judas que vendió al Señor por treinta piezas de
plata", el hombre más rico de Lima, avaro, inescrupuloso, manipulador, un
villano que no vacilaba en vender armas a los indios sublevados y a la vez
recibía recompensa del gobierno por denunciarlos. La joven, enamorada del noble
indio Martín Paz, se convirtió secretamente al cristianismo. El libro termina
en tragedia con la muerte de la pareja a manos de los indios sublevados.
Oliver Twist, por Charles Dickens, escrito en 1838
Fagin, un personaje,
"de aspecto repugnante", jefe de una pandilla de niños ladrones,
mencionado en el libro 257 veces como "el judío", a diferencia de los
judío de los libros mencionados arriba, no tiene hija, pero igual es un villano,
avaro y malvado. Hoy es hoy considerado, después de Shylock, como el prototipo
más famoso del judío en la literatura universal. Dickens negó que él fuera
antisemita y defendió su descripción del judío Fagin como una realidad
histórica de su tiempo. Una amiga judía del autor, Eliza Davis, le escribió una
carta en 1863 mencionando la grave injusticia que Dickens había causado a los
judíos. Dickens declaró que no había tenido intención de ofender
deliberadamente, y que estimaba al pueblo judío. Revisó el libro, y borró la
frase "el judío" de los últimos 15 capítulos. En su libro Nuestro
mutuo amigo, (escrito en 1865), presentó a Mr. Riah, un judío bueno y generoso.
Como todas las reglas
estas también tienen su excepción. En Ivanhoe, novela histórica del Siglo 12
escrita por Sir Walter Scott en el año 1819, el judío Isaac, hombre noble y
valiente, es padre de una hermosa hija, Rebeca, que, aunque se enamora de
Ivanhoe, un no-judío, no se convierte ni se casa con él.
________________________________
Enfrentamiento en Beit Shemesh
Mi Enfoque #398, 5 de
enero, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com
Beit Shemesh, una ciudad
situada a medio camino entre Tel Aviv y Jerusalén, es mencionada en la Biblia
como ciudad natal de Sansón, el forzudo héroe que tenía una lamentable
predilección por mujeres filisteas, lo cual ocasionó su ceguera y muerte. El
nombre de la ciudad, (Beit Shemesh, "Casa del Sol") y el de Sansón
(Shimshón en hebreo, derivado de Shemesh) es un indicio de que posiblemente era
el centro de un culto pagano cuyo dios era el sol.
Hoy Beit Shemesh es el
marco de las primeras escaramuzas de lo que, si no se controla a tiempo, podría
derivar en una guerra civil entre ultraortodoxos anti-sionistas por un lado, y
ortodoxos sionistas y seculares en el lado contrario. El foco de la discordia
es un colegio de niñas ortodoxas situado en el límite entre un barrio ultraortodoxo
y un barrio ortodoxo. Últimamente, un grupo de ultraortodoxos, a quienes no les
gusta la vestimenta de las niñas, (se les ve el tobillo), esperan afuera del
colegio a que salgan las niñas, y, para demostrar que, a pesar de rehusar
servir en el ejército, también son valientes, insultan y escupen a niñas, cuya
edad promedio, es de ocho o nueve años.
Los ultraortodoxos están
siendo criticados por discriminar contra las mujeres obligándolas a sentarse en
las filas de atrás de los ómnibus, (¿podrían discriminar en forma más
caballerosa, dando a las mujeres las filas de adelante?). Hartos de recibir críticas,
los ultraortodoxos decidieron hacer una manifestación la semana pasada en
Jerusalén. Cosieron estrellas amarillas en las ropas de sus niños y los
hicieron desfilar con las manos arriba como rindiéndose. Portaron carteles
donde se comparaban a las víctimas del Holocausto y llamaron Hitler al jefe de
policía de Jerusalén. Por supuesto que estos actos provocaron aún más críticas
contra los ultraortodoxos.
Es interesante contrastar
a los ultraortodoxos de Israel con sus hermanos en los Estados Unidos y en
otros países. A diferencia de los que viven en Israel, los ultraortodoxos
americanos estudian en el colegio materias seculares, y se ganan la vida con su
propio trabajo, en vez de depender de un subsidio gubernamental y de la caridad
de donantes generosos.
Hoy la situación tal vez
se puede controlar anulando la excepción de los yeshiva bujers a no servir en
el ejército, y obligando a sus escuelas, bajo la amenaza de cortar los
subsidios gubernamentales, a enseñar, aparte de la Gemarah, también materias
seculares, como inglés, matemáticas, historia, geografía, química, física, etc.
Si el gobierno no toma una actitud decisiva, el peligro más grande para la
futura supervivencia de Israel será una mayoría demográfica de gente ignorante
con mente fosilizada, que rehúsa hacer servicio militar.
________________________________
Islamistas demócratas
Mi Enfoque #398, 5 de
enero, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com
Oxímoron: Combinación en
una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado
opuesto, que originan un nuevo sentido. Por ejemplo, un silencio atronador o,
en este caso, islamistas demócratas.
En la revista Time,
edición del 19 de diciembre del 2011, el columnista Bobby Gosh, escribe que los
islamistas, ganadores de las recientes elecciones, son mejores demócratas que
sus opositores liberales, y afirma que no impondrán un régimen teocrático al
estilo de los khomeinis de Irán, ya que "han formado alianzas con partidos
seculares y de izquierda".
No estoy seguro de
caracteriza mejor a Bobby Gosh, su ingenuo optimismo o su abrumadora ignorancia
de la historia. Basta conocer un poco la historia de Alemania en la década de
los 30 del siglo pasado, para ser pesimista sobre el futuro del Medio Oriente.
Los nazis, un movimiento dictatorial totalitario, cuya ambición era conquistar
el mundo, subieron al poder mediante elecciones democráticas donde consiguieron
mayoría. Durante las primeras semanas formaron alianzas con otros partidos,
pero, tan pronto como Hitler logró afianzarse en el poder, eliminó a todos los
otros partidos, opositores o aliados, y no volvió a convocar elecciones.
La Hermandad Musulmana, y
los movimientos islámicos afines en otros países árabes, son totalitarios, y su
ambición es hacer predominar en el mundo la religión islámica. No son
democráticos, no creen en leyes emitidas por seres humanos sino en leyes
divinas que no admiten discusión ni cambios. Las protestas del año 2011 causaron
la caída de los dictadores y produjeron una convocación a elecciones
democráticas, donde ya es claro que la Hermandad Musulmana y otros partidos
islámicos fanáticos son los ganadores.
Mi Enfoque #398, 5 de
enero, 2012, por David Mandel, www.mandeldavid.com

Juan Julio que buena pagina me descubres esta de Mandel, la seguiré.
ResponderSuprimirSaluditos.