Los judíos en Israel y
todo el mundo inician hoy la celebración de la fiesta de las luminarias,
Janucá, en la que conmemoran con el progresivo encendido de las velas de un
candelabro la victoria de los macabeos sobre los griegos hace 2.200 años.
Daniela Brik
Jerusalén, 20-12-2011
Los judíos en Israel y
todo el mundo inician hoy la celebración de la fiesta de las luminarias,
Janucá, en la que conmemoran con el progresivo encendido de las velas de un
candelabro la victoria de los macabeos sobre los griegos hace 2.200 años.
Poco después de la puesta
del sol da comienzo la festividad, que concluye ocho días después, y que en
esta ocasión coincidirá con la Navidad católica, lo que supone para los
operadores turísticos un pleno hotelero y un ambiente doblemente festivo en las
calles de Jerusalén.
En las vías más
concurridas de la urbe, así como en el resto de poblaciones israelíes, se han
instalado grandes candelabros de ocho brazos, denominados en singular
"janukiá", cuyas velas o bombillas se irán encendiendo a razón de una
por noche hasta completar todas las jornadas de la fiesta.
Es costumbre que los
judíos coloquen lámparas de aceite o velas de menor tamaño en las ventanas de
las casas y escaparates de las tiendas para que puedan ser observadas desde el
exterior.
"Janucá"
significa literalmente "inauguración" y conmemora la consagración del
templo judío de Jerusalén en el año 165 a.C., tras la revuelta de los macabeos
contra el rey seleúcida Antíoco Epifanes que, siguiendo la tradición
helenística de su dinastía, había implantado el culto a Zeus a fin de que los
israelitas asimilaran su cultura.
Estos días se recuerda la
gesta militar encabezada por el líder del levantamiento, Judas Macabeo, en la
que la luz y el aceite han quedado como símbolos de una historia recogida en el
Talmud como "milagro de Janucá".
Según la leyenda, tras el
triunfo de la revuelta, los sacerdotes judíos llegaron a Jerusalén para
purificar el templo y borrar todo signo de profanación helenística.
Al encender el candelabro
del templo, se dieron cuenta de que sólo quedaba una pequeña jarra de aceite
suficiente para un día, pero de manera milagrosa duró ocho jornadas
consecutivas.
En el moderno Estado
judío se le ha querido dar a la celebración un significado más amplio: El
restablecimiento de la libertad de culto para el pueblo judío en períodos duros
de la historia.
"La festividad
conmemora la victoria de unos pocos (los macabeos), contra muchos (los
griegos)", apunta Saguit Shalev, una israelí residente en Jerusalén
mientras degusta uno de los postres típicos de la festividad, la
"sufganiá".
Parecido a un donut sin
agujero, cubierto de azúcar glaseado y generalmente relleno de mermelada, este
dulce también guarda relación con la fiesta.
"La sufganiá está
frita en mucho aceite. Todo para recordar esa pequeña jarra que encontraron en
el templo", refiere Shalev.
En las comunidades
israelitas en el exterior se degustan igualmente buñuelos y otros pasteles
fritos, a fin de recordar el milagro establecido por la tradición judía.
Otro símbolo de la fiesta
es el "sevivón", una peonza o trompo de cuatro caras que se suele
regalar a los más pequeños y en el que aparece el acrónimo de la leyenda hebrea
"un milagro ha ocurrido aquí" (o "allá", en las comunidades
judías en el extranjero).
Las tradiciones de la
"Janucá" son seguidas masivamente en Israel tanto por sectores
religiosos como por seculares.
La organización pacifista
israelí "Shalom Ajshav" (Paz Ahora, en hebreo) ha convocado esta
tarde un encendido de velas en una céntrica plaza de Jerusalén, situada junto a
la residencia oficial del primer ministro, para protestar por los recientes
ataques cometidos por colonos judíos contra palestinos, mezquitas e incluso
bases del Ejército israelí en Cisjordania.
Los colonos, afirma la ONG,
"quieren dañar cualquier coexistencia entre judíos, musulmanes y
cristianos. Nosotros, ciudadanos, activistas y organizaciones que perseguimos
la paz, la ley y la justicia, hemos decidido tomar medidas y enviar un
mensaje", reza el texto de la convocatoria.
La festividad también es
conmemorada en distintas capitales europeas como Madrid, Viena o Londres, donde
grupos judíos e instituciones públicas organizan actos para el encendido de las
luces en plazas y parques.
En Berlín, rabinos de la
comunidad judía alemana colocaron un gran candelabro de ocho brazos frente a la
puerta de Brandenburgo, mientras que en Madrid la Plaza de la Villa y el Centro
Cultural Conde Duque serán escenario del encendido, acompañado de un concierto.
La Casa Blanca suele
convocar cada año un acto con motivo de la "Janucá", aunque en esta
ocasión y por motivos de agenda del presidente estadounidense, Barack Obama, se
adelantó a la semana pasada.

Que lastima no poder pasar estos días en Israel, debe ser bonito ver todo esto.
ResponderSuprimirSaluditos.